Los días mundiales sirven para denunciar situaciones sociales injustas, dar voz a colectivos minoritarios o concienciar a la población sobre alguna problemática concreta. Así, por ejemplo, el Día de la Mujer conmemora la lucha de la mujer por participar, en igualdad de condiciones con el hombre, en la sociedad, o en el Día Internacional del Trabajador los sindicatos reivindican los derechos de la clase obrera. Hoy, 10 de octubre, es el Día Mundial de la Salud Mental, fecha escogida para prestar especial atención a esta parcela de la condición humana. Pero ¿por qué es necesario dedicar un día a la salud mental? El estigma que sufren los afectados por este tipo de desórdenes ya justifica esta jornada.

Algunas cifras

Según la OMS, dos de cada diez niños en el mundo, padece un trastorno mental. Entre el 15 y el 25% de los chicos europeos padecerá uno o dos trastornos mentales durante la adolescencia. Sólo en Catalunya, la Associació Contra l’Anorèxia i la Bulímia calcula que hay 28000 jóvenes con algún síntoma de desorden alimentario. También en Catalunya, los centros de salud mental atendieron en 2014 a 60000 niños y jóvenes, un 7% más respecto el año anterior. Se calcula que en el último año, un 6% de la población española ha sufrido un trastorno ansioso y otro 4% ha pasado por un proceso depresivo. La venta de hipnóticos, ansiolíticos y antidepresivos ha ido en aumento en los últimos años. Aunque se puede decir más alto, queda claro que la enfermedad mental está aquí, entre nosotros… y también en nosotros.

Otro tipo de cifras

La enfermedad mental genera muchos prejuicios.

Un informe publicado en 2009 sobre las actitudes públicas hacia las personas con enfermedad mental, reveló que el 70% de la población no dejaría que un enfermo mental estable cuidara de sus hijos. El 80% no lo querría como profesor. El 60% lo descartaría para un trabajo aunque estuviera más preparado que otro candidato. Y quizás el dato más revelador, el 65% no lo aceptaría en su grupo de amigos. Este estudio constata la percepción estigmatizada que la población tiene (tenemos) sobre la enfermedad mental y plantea una pregunta: ¿cómo es posible que estando estas patologías tan presentes en nuestras vidas sigamos entendiéndolas tan mal? El trato que han recibido por parte de los medios de comunicación sucesos puntuales, presentando al enfermo mental como una persona violenta y dañina; el olvido sufrido por el sistema acerca de este tipo de desórdenes y culpar injustificadamente al enfermo mental de su patología tienen algo que ver.

Entender la Enfermedad Mental. Entender la Salud Mental

Sorprende esta visión tan rígida acerca de la enfermedad mental cuando la salud mental no es una situación estable, si no que debemos entenderla como un continuo, siempre cambiante, entre la salud y la enfermedad y en el que es difícil distinguir entre el “enfermo” y el “sano” en la población general. Además, no debemos olvidar la importancia de los factores psicosociales de riesgo que pueden actuar como precipitantes de una crisis en caso de no poder resolver ciertas situaciones. Todos en algún momento vamos a pasar por acontecimientos vitales estresantes (el fallecimiento de un ser querido, la pérdida de empleo, la adolescencia de un hijo) y también todos podemos pasar a formar parte de un grupo de riesgo (mujeres embarazadas, chicos que fracasan en sus estudios, personas sanas que enferman gravemente).

Invitación a otra mirada

Es el momento de acercarse a la enfermedad mental, a los enfermos mentales y a sus familias, despojados de estas ideas preconcebidas. Los medios de comunicación y la industria del entretenimiento deberían informar en términos objetivos, promocionando la salud mental y los avances en el tratamiento de este tipo de patologías. Todos deberíamos plantearnos desde dónde nos acercamos al sufrimiento humano: quizás desde el miedo, el desconocimiento, la desconfianza,… y revisar nuestros prejuicios para cambiarlos por conocimiento, curiosidad y el convencimiento de que la enfermedad mental también puede afectarnos a nosotros.

Os dejo con este video de la Confederación de Salud Mental de España… y ¡feliz Día de la Salud Mental!